Cobardías, deserciones y otros milagros (2)

En 1968, un joven cantautor ganó el Festival del Atlántico, celebrado en Tenerife, con una canción sin estribillo que huele a aldea asturiana, a guerra civil, a ilusiones truncadas, a tristeza, a injusticia, a soledad:

Vivo en mi pueblo pequeño
la fe, la alegría, la paz del hogar;
hay una niña morena
que tras el trabajo me llena de paz;
hay una ermita en el monte
que todas las tardes escucho cantar
y aquel arroyo tan claro
que riega los campos que son nuestro pan.

Era la tarde un suspiro
y aquellos soldados llegaron acá.
“Quietos los niños y viejos,
la gente más joven tendrá que luchar”.
Tiembla el fusil en mi mano,
cerrando los ojos disparo al azar,
bala perdida que mata
cualquier inocente con ansia de paz.

¿Por quién lucho yo
si en mi corta vida no existe el rencor?
¿Por quién lucho yo
que vivo la vida con fe, con amor?
Juan debes de callar,
esto es una guerra, no lo has de olvidar
Juan trata de olvidar
aquella muchacha, la paz del hogar.

Llegan los años de cárcel,
yo soy un cobarde, no quiero matar.
Dicen que nuestros soldados
ganaron la guerra, renace la paz.
Vuelvo a mi pueblo pequeño
la gente sonríe y murmura al pasar:
“Mira aquel joven cobarde
que vuelve la espalda en vez de luchar”.

Dejo con pena las cosas
que fui levantando y solo, sin más,
vivo aquí arriba en el monte
soñando que un día pueda regresar.

El cobarde – Víctor Manuel

(versión del LP de 1981 “Ay Amor”)

Cuentan las crónicas que Víctor Manuel, efectivamente, ganó con esta canción el Festival del Atlántico de 1968 en primera instancia. Pero el gobernador civil de las Islas Canarias la censuró por antimilitarista, VM estuvo unos días detenido, se celebró una nueva votación y dieron el premio a otra canción. El eco de este hecho hizo que empezara a ser conocido en toda España. Poco después, la volvió a interpretar en directo en un programa musical de TVE, Ritmo 70, en el que Pilar Miró era realizadora y José Mª Íñigo, uno de los presentadores. El resultado fue que Miró fue destituída, no dirigió ningún programa en TVE durante varios años; y Víctor fue vetado y se pasó un lustro sin aparecer en televisión. El contenido ideológico de algunas de sus siguientes canciones seguiría chocando una y otra vez con la censura de la dictadura franquista.

Censorship (Censura) – Erik Drooker

Según admitió en varias entrevistas, para componer la canción de “El cobarde” se inspiró en un reportaje de la incombustible Oriana Fallaci sobre la guerra de Vietnam. Uno de los soldados entrevistados por la periodista italiana confesó: ‘¿Que, por qué lucho yo? ¿Cómo quiere que se lo diga, si yo no odio a nadie?‘.

Esta canción fue una de las primeras que aprendí a tocar con la guitarra, hace 30 años.
Aquí tienes sus acordes: Link

Ésta es la entrada de una serie que Boomerang Blog Bazar dedica a cobardes y desertores. Si quieres ver el resto, pincha aquí.

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